¡HOLA!

UN BLOG SE NUTRE DE VISITAS, COMENTARIOS Y VOTACIONES. ANÍMATE Y DEJA HUELLA EN ÉSTE.
¡AH! Y COMPÁRTELO EN LAS REDES SOCIALES, SI TE GUSTA. GRACIAS

jueves, 23 de junio de 2011

Al alba sin ti (1982)



Hay mariposas de acero entre las sábanas,
hay aleteos de distancia,
milimétricos ecos de la separación.
Me duele la boca 
de aguantar el llanto
y del liso cristal de tu retrato.

La noche se suicida ante mis ojos
pidiendo con su sangre nuestra unión,
que hagamos tú y yo un estrecho corro
de dos
para jugar a la pasión.

Sangre rosa y celestial lo pide,
que brillen tus senos bajo la sábana.
Todo mi ser en lo mismo insiste,
¡que brillen tus senos bajo mi sábana!

Inútilmente rebusco veredas
limpias de recodos y de hielos
que me lleven hasta ti
mas no hay sendas,
como dicen,
desde Madrid al cielo.
                                                R.







miércoles, 22 de junio de 2011

Inverosimil (2009)

En verso libre, esta composición retrata cómo, tras la sanación, no es fácil reconocerse en la persona atormentada que éramos. Afortunadamente, la poesía es también buena medicina para los males del espíritu humano. 





No consigo comprenderlo.
Ahora queda tan lejano que me cuesta siquiera imaginarlo;
¡no quiero aceptarlo!
Pero, en el fondo, sé que ése era yo.
Sobrevolaban mi cabeza delirios,
como gaviotas
sin rumbo
con estruendo…
mientra los miedos se arrastraban
por pequeñas galerías excavadas por topos ciegos…
muchas veces ambos navegaban por mis venas,
empapados de rojo, enfriando mis latidos,
acechando,
esperando que muriera.
Han pasado pocos meses y casi una vida.
No consigo comprenderlo;
ahora es tan inverosímil como la sed para quien ya bebió,
como el olor del mar en esta meseta.
Sé que era yo, el prisionero de miedos,
azotado por presagios que nunca se cumplieron
pero que cada día aguardaban
para asaltar mis sueños desde dentro.
Ahora, ahora…
El futuro aún no es ahora,
el pasado no me pertenece ya,
sé que era yo pero ya no lo soy más.
Ahora puedo ver
los engranajes de metal dentro del tronco de los árboles.
Puedo ver
como suspendido a mucha altura, desde el cielo…
puedo ver
por los polvorientos caminos de una vieja tierra
viajar, cual rebaños,
olvidados sueños
y esperanzas muertas.
Todo ello queda atrás, unos meses atrás
toda una vida de conflicto entre pasión y prudencia
-¡qué difícil tomar partido!-
No puede ser la vida una cadena
de presentes huérfanos de recuerdos,
preñados siempre de amenazas
y de miedos…
¡Fuera de mí el invierno!
Y… sin embargo ¿cómo calificar el hecho de estar todavía aquí
donde no quiero estar?
¿y continuar únicamente soñando con estar allí
donde quiero estar?
La palabra no me gusta, pero sólo hay una.
¡Cuánto más dulce sería la vida
si, además de haberlo deseado,
hubiese logrado estar muerto!
R.

La Playa del Tesoro (Carta para Andrés)



Querido Andrés, querido hijo:
Acabas de contemplar desde el mirador, nuestra playa. Nuestra playa, nombrada con nombre triste por los demás que nunca supieron ver lo que tu y yo juntos descubrimos: un inmenso tesoro. La Playa del Tesoro.
En ella, un mar transparente como tu niñez, además de jugar incansablemente contigo, arranca brillos multicolores cada vez que besa la orilla. Y allí se quedan, para nosotros, para atrapar nuestros ojos y nuestras manos en lazos de avaricia y curiosidad, más, más y más colores, dibujos, texturas, formas. Nunca tendremos bastante y ella siempre nos ofrece más.
       Por tus ojos puedo yo también contemplarla ahora y preguntarme, quizá contigo, qué hace una recta tan perfecta en ese paisaje cuajado de barrocos perfiles. Como si en un descuido, las fuerzas de la creación nos dejasen ver que no son ciegas, sino que responden a una inteligencia superior.
       Estarás, seguro, contando (¡no!, mejor dicho, cantando) a tu abuelo y tu amigo tus aventuras con las olas allá abajo (“¡ a que sí, mamá!”)…
       Puedo imaginar que si tu fuerte y clara voz llega hasta el mar, su cristalina curvatura se empañará levemente y te estará echando de menos.
       Quizá un día, dentro de muchos años puedas volver, quién sabe con quién, quién sabe si a solas, a ese lugar y al contemplar el mismo panorama (¡ojalá!) tengas un recuerdo alegre de los lejanos días de tu infancia en que tu padre y tú descubristeis el verdadero nombre de esa playa, nuestra Playa del Tesoro.
Puede que vuelvas a descender por el barranco para caminar por esa alfombra de gemas y, al oír el eco especial de tus propios pasos y ese timbre tan particular que allí tiene la perpetua y bisílaba letanía de las olas, te alcance el dulce puñal de la añoranza. Una gota de mar resbalará hasta tu media sonrisa cuando recuerdes cómo, en el otro océano lento y curvo de los ojos de tu madre, aprendimos ambos el significado verdadero de la palabra ‘amar’. Seguro que en ese momento estarás lanzando, sin querer casi, piedras al mar.        R.
                                                                                                    




Vida Muerta

VIDA MUERTA I

¡Cuántos han alumbrado las mujeres
Que, estando vivos, la muerte imitan!
En todo se asemejan a los seres
que, al futuro, desde la tumba citan
pues ellos y su casa y sus enseres
previstas, sabidas vías transitan

VIDA MUERTA II

Nubes tenues
Tibias brisas
Hombres prudentes
Medias sonrisas.
Amar con calma
Correr sin prisas
Bocas sanas
Ojos sin gafas
Palabras vanas
Uñas cuidadas
Manos sumisas
Si la lluvia llega
-bajo las cornisas-
cabezas peinadas
-y mentes lisas-
del viento sólo aguardan
que seque sus camisas.
                                      R.

sábado, 18 de junio de 2011

Fe Vertical ( de Mar i bel Valdivia Palma )

Ojalá nos hubieran perdonado los infieles,
el demonio de los vientos hace girar las sienes:
con la brisa susurro del perdón
todo habría sido mejor
De la veleta mágica a la varita del tiempo
al ego Me absuelvo
a la absolución, devolución de lo robado
en la avaricia del saber
que falta

Soplan nuevos aires, ojalá, por mucho tiempo nuevo
Creo
Creo
Creo

viento de levante
la respiración y su semblante
aire y todo lo demás,
levemente se ve
la gravedad, globo
de gas

(el norte guardián de tejados
lo deja ascender,sin enredar su cordel
de nudos
hechos
por los dioses)

Santander, 1 JUN 2011
Mar  i bel Valdivia Palma

Fe Vertical

domingo, 12 de junio de 2011

Insomnio




Cuántas de esas noches de insomnio, quizá uno de los martirios más solitarios que haya, han servido para "ver" más negro el mundo de lo que luego es, cuando nos ponemos en marcha con las ojeras de no haber dormido pero con la luz del día ya ayudándonos a ver las poporciones justas.



Puedo perder el miedo a las palabras,
en esta oscuridad
recrear momentos,
soñar y soñar despierto
pero nada más.
De la noche triunfa el lado más negro,
a estas horas equívocas esquinas
se abrillantan de charol.
Negro sobre negro.
Hacen falta luna llena y dos cuerpos
 en silencio
para no temer más a las arenas del tiempo.
Pero son jinetes  guerreros
los que descienden del orbe,
traen pedazos de luna
colgados de las riendas
y sombra de rejas
arrojan las patas de sus monturas;
si de hierro fueran, aún quebrarlas pudiera
mas barrotes de miedo son,
de huída, recelo y quejas.
Negro sobre negro.
Hacen falta luz de estrellas y dos anhelos
que se recorran a tientas,
para reventar cancelas, a fuerza bruta de besos.
Pero es lluvia de rencores
la que mi frente de perlas corona,
trae disuelta soledad,
ausencia de paz, desvelo.
Caen con ella los jirones
de lo que fueron mis mejores lienzos
¡aquellos de jóvenes amores ilesos!.
Y regresan los jinetes envueltos en sucios velos,
finjo dormir, mas me saben despierto
y se recrean en herir
lo que queda en mí de bueno.
Negro sobre negro.
¿Qué se hizo de aquella noche en la sierra?
Cuando a tu lado aprendí un camino nuevo
para esquivar oscuridades y miedos.
Dormías.
Sin hablar me lo enseñaste.
Duermes,
pero ya no aprendo.
R.




Pero he recorrido demasiados renglones
repletos de números,
cuajados de absurdas expresiones;
pocos torcidos y divino ninguno
poco a poco me han separado de la vida
en lenguas que no son la mía.
Tú dormías y yo sané a tu lado


Las Alas de la Vejez (1982)



Se escapa cuesta abajo de hielo
la última carroza inverosímil;
un murciélago grande y certero
baja en picado y me saca los ojos.
Así queda al descubierto
que millones de agujas punzan
mis venas en cada pensamiento.





No hay tiempo para la narcosis
y, mientras tanto, ¡siguen tal lejos
las cumbres de agua!





Antes era su pulso en mis venas entero
pero la distancia, que es hechicera,
me deja tan sólo el rojo esqueleto
del amor, inútil despojo sin ella
-deseo insatisfecho de su cuerpo-
Insomnio abajo, corre la carroza de la huída
con el eco luminoso en sus espejos
de la lumbre aferrada a mi vientre.





Busco una salida en mi cerebro
pero ya sé que no está ahí la solución,
sino en sus caderas andaluzas
lecho para dormir el amor después de amar,
reposar en su curvo universo,
decir su nombre y casi expirar
y tatuar en el mío su pecho…





Insisten las punzadas en mis venas
¡las cimas del agua siguen tan lejos!
El murciélago baja en picado,
me da tiempo a ver que es muy viejo
antes de notar alas entre mis dedos.
                                R.

sábado, 11 de junio de 2011

Alta mar y gaviota (Julia de Burgos)


 

Por tu vida yo soy…
en tus ojos yo vivo la armonía de lo eterno.
La emoción se me riega,
y se ensancha mi sangre por las venas del mundo.

No doy ecos partidos.
Lo inmutable me sigue
resbalando hasta el fondo de mi propia conciencia.

En ti yo amo las últimas huidas virginales
de las manos del alba,
y armando lo infinito
te quiero entre las puertas humanas que te enlazan.

En ti aquieto las ramas abiertas del espacio,
y renuevo en mi arteria tu sangre con mi sangre.

¡Te multiplicas!
¡Creces!
¡Y amenazas quedarte
con mi prado salvaje!

Eres loca carrera donde avanzan mis pasos,
atentos como albas
al sol germinativo que llevas en tu impulso.


Por tu vida yo soy
alta mar y gaviota:
en ella vibro
y crezco…

viernes, 10 de junio de 2011

VIDA (José Hierro a Paula Romero)

Después de todo, todo ha sido nada, 
a pesar de que un día lo fue todo. 
Después de nada, o después de todo 
supe que todo no era más que nada.


Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!». 
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!». 
Ahora sé que la nada lo era todo, 
y todo era ceniza de la nada.


No queda nada de lo que fue nada. 
(Era ilusión lo que creía todo 
y que, en definitiva, era la nada.)


Qué más da que la nada fuera nada 
si más nada será, después de todo, 
después de tanto todo para nada.


José Hierro

miércoles, 8 de junio de 2011

SONETO III. A MANUELA (Piedras y flores)


Amor y dolor riman, como rima
llorar con amar. Lo enseñan los años:
palpitan ¡ay! nuestros mayores daños
escondidos en lo que más se estima.

Ya poeta seas o seas campesino
bien sabes de la rosa y sus espinas
de piedras y flores que son vecinas,
que rampa y llano son ambos camino

y que asesino es, al fin, quien da vida.
Pero quien sabe amar, se redime…
¡de ti lo aprendí, maestra querida!

de tu silencio elocuente y sublime
de tu voz, de melodías medida.
De tu mano que aprieta, no oprime.
                                                            R.

sábado, 4 de junio de 2011

Blank numero dieci ( de Mar i bel Valdivia Palma )

Dalo por perdido
el pasado siempre se malgasta
al recordar
ahora
y querer ganarle la partida
a la muerte
echándole las cartas

Denia Marzo 1998

Con la música saliendo del sol callado ( de Mar i bel Valdivia Palma )



Esta es la historia nueva
de la era nueva
de los tiempos nuevos
Este es el día bueno de la resurrección,
buena y nueva como el día
Este es el momento eterno
que sólo dura un instante y se recuerda
bueno y nuevo
y radiante

Y si lo repito mucho
llegará antes
y si lo recito dentro
nacerá
antes que el precipicio anteceda a la vorágine
antes que el mundo cierre los ojos los dos

Esta soy yo y mi piel
no más constante después
no más curiosa que antes
vestida de miedo intenso.


Vadear como el naufrago la rendición
provocando olas de calma
el azul que no tiñe
ni empapa
el placer agua
que resbala


Voy a formular la quietud total
y apuntarla en la arena
para que sea.


Se hace un silencio vivo
despues del tiempo roto
se ha muertro el otro
el otro tiempo, cruel
de puro gordo y seboso
de puro cínico y pérfido

El discurrir del día
no tiene boca
no invoca nada ni desea
menos que todo él hasta la noche
corta,clara

Procede una fiesta con colores
con la gente alta sobre sus piernas
con la música saliendo del sol callado


La mirada no es mía
ya no veo a los ciegos
porque sólo escucho con los ojos abiertos
y acaricio el espacio presente por el perfil.


Soy buena como decían, buena en la esfera opuesta
soy fuerte como me exigían, fuerte en la frontera de por dentro
Soy lista y me quiero más como se imponía
he olvidado todo lo que sabía por suerte
me he pintado las ojeras por gusto
para que te reconozcas

Denia Mayo 1998

(C) Mar i bel Valdivia Palma

viernes, 3 de junio de 2011

SONETO II. A MANUELA (Avena)


Olvidando su horizonte ramplón
sobre los cardos se alza, noble y calma
-metáfora vegetal de tu alma-
como ella, tu pelo del Sol ladrón.
No es bella por ser bella, sino ella
que le pone notas sordas al viento,
lenta canción que susurra lo que siento
al recordar estos años sin mella
de tu amor lento sin razón ni mérito,
que renueva cada día su huella
como guarda la piel, el sol pretérito
y  del mar del sur su sabor a sal:
regalo azul y perpetuo que sella
promesa bisílaba, sin final.   
                                          R.

SONETO IV. A MANUELA (Sin pincel ni lienzo)


Sueñan tejer entre tu pelo un manto,
corolas mil de valles y colinas
pese a las piedras que les son vecinas
-rutina de traspié, arista y canto-

Por rozar tu frente darían la vida
igual que yo por conservar tu amor
(que aún sufriendo frío me dio calor)
¡tu generoso amor de ira dormida!

La artista eres tú: sin pincel ni lienzo
lograste trocar mi desierto en prado
y que cada firma fuese un comienzo

que sea playa ahora mi acantilado
que azahar y jazmín sea lo que fue incienso
¡que cada día despierte enamorado!
                                                R.

SONETO I. A MANUELA (La Esencia)



Quién en ti no vería una flor diosa
cuando te pones al cuello la brisa
y no temería de Agosto la prisa
de tornar en fruto la flor ociosa

Quién no verá en tu boca deliciosa
pétalos, rodeando rojos tu risa
esa música que el cielo requisa
para su campana más melodiosa.

Yo contemplo con ojos asombrados
cómo la Tierra te besa lo pasos
y se curvan las rectas por tocarte.

Ciertamente los más elucubrados
modelos de belleza son escasos
a tu lado, pues tu esencia es el Arte
                                                                  R.

miércoles, 1 de junio de 2011

A veces el dolor ( de Mar i bel Valdivia Palma )


A veces el dolor es caliente
éste es frío
a veces el dolor patea el corazón o la razón
éste es vago
acurrucado en el vientre
columpiándose en mis pendientes,
dejando la luz encendida en el estómago
a veces el dolor es lúcido
éste embrutece con su presencia
a veces el dolor mata o redime
éste no se decide.
“ but the waste remains, the waste remains and kills ”
Madrid 1990?
Mar i bel Valdivia Palma

Silencioso (1981)







Mi espíritu va recorriendo rutas oscuras
pobladas de silencios.
Mi nombre, resumen de mí mismo
fin de mis versos,
se estrella contra oídos no avisados.
¡Ah, dolor antiguo de no tener nombre!
¡de ser vacío!
grillete abierto que presiento mío.
Nunca sabréis que vivo.
Intenso como el amor, pero peor
porque es individual,
solitario
este dolor es un buscado castigo:
dolor del poeta, congelado
en la nieve rayada del papel.
Dibuja y borra un horizonte turbio en cada cima.
Dolor de cauce seco,
de tronco hueco.
Silencioso.
                     R.