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martes, 11 de abril de 2017

UNA HURÍ

                         
                                 

 Micro.relato matinal   

     Un esquema bien ordenado, perfectamente lógico, basado en la cintura de una hurí se ha derrumbado repentinamente y te ha dejado a merced de los sonidos. 
     Te ves a ti mismo desde otro lugar (¡a ver si resulta que tienes el don de la ubicuidad!). Los sonidos no son muchos pero tienen una ventaja: no se les puede agarrar y tienen un jefe muy persistente.
    Los sonidos te están venciendo. Intentas una última vez la huída, retomar el tranvía dorado y subacuático, pero se escapa a lomos de los sonidos, raptado para siempre. No sabes aún si eres tu o eres aquel que ves dormido. 
    Durante un instante no has sabido nada pero ahora ya está claro, apagas el despertador (destructor consentido de esquemas bien ordenados).                                                                                     
                                                                                                         R.

sábado, 8 de noviembre de 2014

SER





2012 Dibujo del autor





Ser sombra de nube.
Hijo del Sol, por dos veces.
Compañero del viento,
que me lleva, libre.
No chocar con nada
Adaptarme a todo.
Ser, al menos.

                                     R.

viernes, 15 de agosto de 2014

La vida es sueño (con permiso)





Nada nos es propio más de un instante,
granos de arena, efímeras posesiones.
No se aprehenden jamás los sueños
colgados como están al fondo de un pasillo
o detrás de vidrios oscuros. Alborozo y lamento...
Andar trabado y libre vuelo,
nada envuelta en nada.
Son humo sobre humo.
Son lo que somos.

Les digo adiós, sin ganas. Nunca responden.
Me aúpo sobre sus hombros,
pero no alcanzo. Horizontes imaginados,
paraísos perdidos. Cenizas.
Y un cierto resplandor de las espadas flamígeras.

Tras la lucha, quedan los heridos.
¿Qué les puedo dar si aún no despiertas?
No sé suturar esas heridas
acallar tantos quejidos
no sé sin tus manos, sin hebras
sin tino.
Que nada oyeron dirán los testigos;
los informes dirán que nada hubo
a lo más, intento torpe de suicidio.

                                                          R.


jueves, 14 de agosto de 2014

La marca del deseo (extraído de "Sueño de una noche..." en este blog)

''Porque el deseo es pregunta
cuya respuesta nadie sabe''      
                                     Luis Cernuda





La mujer que no se ve en los espejos     
me arrastraba a pisar sobre sus huellas,
que prometían el cielo en sus pechos,
falsos besos que no aman, mas dejan
la marca palpitante del deseo.

Dulces ecos de ciudad extranjera,
su boca era el faro de mis ojos.
Mi mano bajando por sus caderas
-breve relato su vestido rojo-

y luego el adiós con sabor a pena.

                                                                         R.

martes, 12 de agosto de 2014

Poco a poco


Foto del autor (2012)



Llueve,
del cielo y de ti. Del cielo.
Son las horas del agua que lava
la sombra, la noche fugaz,
las medusas de los sueños.
Son de agua tus ojos;
tus palabras, de aroma, de humo.
Recordadas. Etéreas. Mansas
como esta lluvia que no viene
con intención de embestirnos.

Empapadas de ti, se apagan las antorchas
tras quemar versos toda la noche.
Se hace jirones lo oscuro
y tú, ajena, duermes por mí,
el desvelado. 
Puro triunfo de tu desnudo.
En tantas estancias lo he pintado
que no sé ni contarlas.

Es el color de los embrujos.
Es. Poco a poco.

Los autos dan voz a la carretera
mientras los pasos guardan
el silencio de los caminos.
Música de leche se cuela entre las buganvillas
apaciguando a los vecinos.
Quédanse fuera las enseñas, los escudos
y pasan de soslayo los segundos.

Los ojos ya no rebuscan tarros
repletos de arroz,
de granos que son luciérnagas.

Las columnas de la sangre aguada
sostienen la aurora, madre y hermana 
del Sol, del celeste brillo de lo vivo.

Es un caer de horas que se otoñan;
les falta ocre y calendario. 
Todas, todas te nombran
y se esconden entre la ropa doblada
tras las tres puertas del armario.

Todo esto pasa en verbos y otras palabras,
las elegí para ti, de una en una
como flores, como tela de vestidos.

Luego las hice reposar en bancos encalados,
mientras planeaba esta noche geométrica 
que se va para que tú hayas estado.
                 
                                                           R.





sábado, 9 de agosto de 2014

Mañanas son todas







El día llegará 
en que te pasees por mi memoria,
en ese terreno de ayeres
serán tuyas las huellas que pises.

De lo que me conforma
nada tengo que no sea universo,
de lo conquistado
¿qué si no polvo y palabras?
Algunos fotogramas que hablan
de olas, de espuma y nostalgias.
De nuestro tejer de tacto y saliva.

Llegará el día siguiente,
no creerás que despiertas.
Mañanas son todas pero aquellas
eran otras
que ya no vuelven.
                                              R.

sábado, 26 de julio de 2014

NIŃO DE AGUA (Para Andrés, agosto 2005)




Tus brazos y tus piernas entretejen

de carne, vida y agua, corolas…

y la bisílaba mar, mil veces,

con tus ojos verdes y las olas

busca rimar cortos versos breves.

Quiere así pedir a las caracolas

que atesoren, junto a su eco leve,

tu alegre risa y tu voz sonora.
                                                      R

domingo, 18 de mayo de 2014

YA NO SOY



                viejo poeta, mírala mirarte
                con ojos que constelan otro cielo
                donde no tiene puerto tu esperanza.
                                                        (Julio Cortázar)




                                                                         A mi madre


Ya no soy,
no puedo ser,
no sé,
no quiero,
si tú no me recuerdas.

Lo que aún tengo de ti
es el timbre de tu voz
con ecos del sordo vaivén agudo
de la cuna.
Es el timbre de tu voz,
con mi nombre como un grito,
cuando de la tuya solté mi mano,
esa cuyo tibio calor ahora alabas
sin nombrarme.

Tu voz,
que me hace niño,
que construye en el aire barquitos
de juncos
y cuentos muy viejos,
tu voz de colorín, colorado…
Te preguntaba yo mucho entonces,
mirando hacia arriba,
si era peor ser sordo o ciego;
¡qué amarga la respuesta
que me ha dado el tiempo!

Te escucho para tenerte,
te oigo para estar vivo.

¿Qué ves, madre, cuando me miras?
¿Quién eres cuando te miro?

Ya no soy,
no puedo ser,
no sé,
no quiero,
si tú no me nombras.

En este huracán de sentimientos
que ahora me aturde,
vuelan astillados recuerdos,
partidos por en medio
porque sólo mi lado queda.
Me hieren violentos,
arrancan trozos de mi carne
que es tuya,
que fue contigo una…
aunque tú no lo recuerdes.

¡Ay, este dolor
que duele sin latidos!
Saber que no me sientes,
sentir que ya no sabes.

Quisiera volver a tu interior
para decirte desde dentro
que soy yo,
que soy yo…
darte mi sangre toda,
despertar de nuevo tu conciencia
de bella mujer andaluza,
llenar de cimientos tu mirada
y devolverte al fin el regalo
que me hiciste aquel día,
aquella bendita hora
cuando más calor hacía.

                                                        R.

miércoles, 5 de junio de 2013

Corazón de sol y horóscopos (Heisemberg por principio)






Olas y acantilado
vendavales e incendios
son dibujos de las manos,
sombras de juegos chinescos.
En verso y axioma enmarcamos
el azar que no entendemos
que escrito está, encriptado
en las yemas de los dedos.

De lo muerto a lo cierto no hay trecho,
de dudas palpita la vida,
de idas y venidas son sus venas
que mil lunas no concretan,
germinan ciento por una, 
como espigas
bajo el caótico calor
de un corazón de sol y horóscopos,
ese calor que todo lo agita,
que nunca retorna,
que aguarda.

Se bifurca a cada paso

el camino de lo vivo,
nada puede latir 
sin plasmar un laberinto;
sabemos, 
sabemos sin decirlo,
ser guardianes de lo incierto.
Llevamos escrito en los ojos
que predecible
es el singular de muertos.


                                            R.


Contradicción (viejo poema de hace más de 20 años)









Vuelo sobre campos de sueños
como un héroe, semidiós
reviento labios de metal no besados
estrangulo gargantas minerales
con mis manos.
Soy una profunda contradicción.

Mi amor es Venus y es Marte,
nace en la espuma
nace del rojo de mi sangre.
Quiero ser espuma
quiero ser de piedra,
pero me miro y sólo veo sangre de caverna.

Labro campos, los siembro de sueños
como un héroe cotidiano.
Derribo estrellas de mi sudor
 sobre mundos pequeños.

Ya no huelo mi sangre
y mi corazón ya no arde.
La niebla que me nace 
en las pestañas
es mi único pensamiento.

Soy una profunda contradicción,
muero donde todo nace.

                                            R.

martes, 21 de mayo de 2013

Desconocido (....como Bécquer)







Creen que saben de mí
por cosas vistas en los balcones.
Aran el aire
con palabras
robadas de buzones oxidados;
pero ninguna es cierta
y, a la noche, se encogen
en despachos de paredes con fechas.


Hablan como hablaban,
sin acentos
con plomo
con tedio.
Creen que saben de mí
por mis iniciales del pañuelo.
Andan como andaban
con pasos inciertos
pocos y necios,
de agua negra manchados.
No hay camino que los quiera
ni acera
ni vereda
ni húmedas arenas
ni escalera de cadalso
ni tan siquiera el ajado
portal de los infiernos.
Las huellas malditas de sus malditas palabras
se pierden sin ecos
se van sin vuelos
se borran
como borra el tiempo
la mitad de los recuerdos,
como borra el poeta
desconocidos versos.


Quiméricos seres que me habitan
nacen de sus pesadillas
pero ninguno es cierto
aunque ellos los gritan
con los labios muertos,
en una lengua envejecida.

Nada llevo por dentro
salvo un dolor de aullidos
sordos,
como latidos
de un corazón sin vestidos.

Pero de eso, ellos nada saben
cegados por sus cristales,
aúpan sobre mentiras
cadáveres de verdades.

Cuando voy a encontrar sus miradas,
cuando silba el látigo de mis ganas
y los muebles se vuelven de agua
ninguno muestra su cara;
antifaces de humo a mi diestra,
diafragmas que se cierran.
Por mucho que trabe pestañas
por mucho que mire a la espalda
el cartón de las caretas gana
siempre la jugada.
                                        R.







domingo, 12 de mayo de 2013

Las manos como un torrente





A cierta edad, tienen los recuerdos una mirada de ojos entreabiertos, los párpados caídos, el vidrio húmedo del que sabe lo que los viejos saben (R.)







La determinación de amar
te arrastró toda tu vida,
cinceló toda tu suerte
rebosante de idolatría.

Eras un llegar sin avisar
un final de olvidos.

Una risa tormentosa te adornaba
un relumbrón precediendo siempre
la carcajada.

El pecho se te hacía dunas
de rubia arena sobre la cama
y tu voz era de espuma
en la madrugada.
Decías con palabras
ruidosas como palomas
que nunca hay nada que perder
salvo la vida.
Al decirlas, sin querer movías
las manos como un torrente.

Tus invencibles ojos
y tus labios cálidos
ya no contemplan
ni dicen auroras,
ahora eres sólo un recuerdo
 como la llama
de una lumbre que se apaga;
ya no atrapas las miradas
cuando bajan los párpados
llamando al sueño.


                                   R.



lunes, 20 de agosto de 2012

CENTRO








Nubes bajas descolgadas del cielo
cae luz, 
           de plata vieja,
en calma,
desde un invisible techo.
No hay sol,
aún no hay luna,
de las estrellas 
                      ni incierto destello.

Por los caminos, silencio.

Hasta los minutos dudan
si deben seguir latiendo.

Todo pretendo abarcarlo.
Todo que es nada,
                         que es bello.
Ansioso por absorberlo,
                   por fijar el decorado,
cierro los ojos para ver
                                 y veo
que, sin haberlo intuido,
me hallo en el mismo centro.

R.








domingo, 22 de abril de 2012

Inspiración









De luz, viento y espuma 
dicen que nació la musa 
y de enamorados ojos 
que queriendo ver la Luna 
no supieron mirar solos. 

 También llanto y amargura 
son las alas de la musa 
y dolor y muerte lenta 
la visten y la desnudan; 
se aleja cuando se acerca

¡si le hablas no te escucha! 
Inconstante es la musa 
entre el amor y la muerte 
entre la resta y la suma... 
Y te besa cuando duermes 

para que la creas tuya. 
De suspiros es la musa 
que brotan en los renglones 
cargados de tinta muda, 
de ausencias en las noches. 

Muestra menos que oculta 
ya que mujer es la musa 
y, si alguna vez la miras, 
encenderá tu lujuria 
por siempre o mientras vivas. 

Gran goce o cruel tortura 
es el rastro de la musa 
que errante sigue el poeta 
cuando emociones oscuras 
palpitan sobre su mesa, 

ansiosas de sol o luna, 
del destello de la musa 
que sobre el papel arroje, 
en fugaz arquitectura, 
el verso aquel que esconden.

R.



A destiempo



Ansel Adams
                 


                     I

Aún no eres mas yo te presiento
me estás naciendo, otoño,
a destiempo;
ya me hiere desde dentro
tu pasado de calores
que sólo calienta sueños.

Puñal de añoranza, dulce y amargo
hoy me esfuerzo en olvidar tu hoja
mas no escapo,
sucumbo a tus asaltos
más si más escuchar quiero
el pálpito urgente del ahora,
las notas puras del puro presente;
más si más evitar quiero
las equívocas esquinas
de ambigua simetría
que fabrica la memoria,
pues quien añora, marchita la voz
y reverdece el eco...
                                                                 II
¡Quiero vivir el ahora
pero es tan fugaz el momento
y es el ayer tan lento,
tan breve la ola
aun siendo el océano inmenso!

¿Cómo escapar de ese vértigo?
¿Cómo no mirar atrás?
A cada paso que doy
se abre a mi espalda un abismo
que devora encrucijadas
de lo que pudo haber sido;
con ello forjas tú, tu hoja de doble filo
y a despecho de razones,
contra todos mis deseos,
me ganas esta partida
aún sin haber nacido.
                                                                                                           III

Eres, maldito o no, tiempo de recuento:
actos, palabras y pensamientos,
embalsamados pecados
errantes despechos,
el amor de mi mujer, sus manos,
abrazar a pie firme a mi hijo,
besar en la frente a mis padres
al lado de mis hermanos.
¡Ah, si en las cortas letras
de la palabra amigo
quedase mi nombre grabado!

...debo acallar la razón
y atender los sentimientos.
                                                      R.

sábado, 24 de marzo de 2012

Poema visual #2 de Dilia





Fotografía obra de Dilia Palacios


    Artista polifacética, Dilia no sólo utiliza los pinceles con exquisita sensibilidad y cuidada técnica, también la fotografía está entre sus artes. Espero que siga regalándonos obras como ésta. A mí me ha llevado a un mundo de sueños, a un mundo virgen sin otras fuerzas que las propias de la Naturaleza, un mundo que está ahí para ser disfrutado pero que nos avisa de que ya estaba antes de nosotros y seguirá discurriendo aunque no sepamos recrearnos con su belleza, su fuerza su indestructible sencillez.

domingo, 18 de marzo de 2012

Vino y cigarrillos





Dibujo del autor: La forja de la Esperanza entre la Pasión y el Olvido




Una mezcla de sabores malditos,
alcohol y alquitrán
en mis labios

De ese fuego prudente y pequeñito
nacen, a veces, versos
afligidos.



Volutas del humo de un cigarrillo

por mí abandonado,

encendido.


En inasibles letras traen consigo
lugar y momento
entretejidos.

Atesoran el calor de lo vivo,
se mueven e imitan
los latidos.

Pero tienen ese color esquivo
del sueño olvidado,
de lo perdido.

¡No me sirven, no las quiero! grito
y, de un manotazo,
las retiro.

Luz del cuadro aquél de azul y brillos
busco para salvarme,
en delirio.


                                         R.





sábado, 22 de octubre de 2011

Los Años


"Existen en nosotros varias memorias. 
 El cuerpo y el espíritu tienen cada uno la suya."
 Honoré de Balzac





Ya de vino, ya de fuego
de las pasiones son agua los años,
ya de almenadas arenas
que castillo soñaban ser
en el aire vigoroso e ileso
de aquél que fui, de aquél.

En mi pecho sereno, de hoy,
guardo, casi oculta, memoria
de aquellos sueños y anhelos.
Son recuerdos sin palabras
de esos que se enredaron
por las grietas espirales de la mente.

No hay verbo
sólo latido
vaivén de añoranzas
¡aquel lento ayer
cuajado de asimetrías!

El primer día de colegio
el primer amor, su adiós, 
el primer beso.
Dudas, caricias, miedos...
sólo futuro tenían
como todo lo primero.

De cada primer día,
de aquella primera noche,
brotan las cadenas del tiempo
que, enloquecidas, sin norte,
ebrias de tantos goces,
no imaginaban mis versos.

Tras muchos poemas bellos
se achica el inmenso horizonte
se afirma el borgiano espejo
al que nunca más me asome.


 Me creen vencido mis años.
Me reclama, en secreto, el tiempo
que recuente sus eslabones
mas, por la gracia de tus besos
 no es tiempo de ese que estorba,
es tiempo de carne y sangre
tiempo que respira aire, 
que habla sin boca
¡que late!
Late contra el agua de los años
contra olvidados pecados
contra rutinas y amaños;
con atesorado amor late
el que se conquista
el que vale.
                   
                                                        R.

jueves, 6 de octubre de 2011

RUMBO (sin Espronceda)



Todos los rumbos son míos,
devoro tigres de papel
hasta que amanezca,
sin arenas de relojes de falsa simetría
sin veletas muertas de viento
y de altiva soledad, de frío.

Con la brújula enloquecida
en el magnético campo de la belleza,
ajeno a caminos u horizontes,
esta parálisis me vive
y yo la vivo en puro éxtasis.

No sé, pero lo sé.

Son míos los verbos y los acentos
mas también la posibilidad del silencio,
guardar silencio
gastar silencio, a raudales,
hasta que amanezca.
¡Hasta que amanezca!
y ahuyente el torbellino
un cielo rosa, 
de sangre aguada
que señalará, más allá de toda duda,
dónde está el Oriente;
para que vuelva el viento
a seguir la indicación de la veleta
para que vuelvan las arenas
a ceder al tiempo
y vuelva mi voz 
como vuelve el eco. 
                                                               R.